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Nelson Peery

Nelson Peery RIP

 

Nelson Peery: Un revolucionario norteamericano

22 de junio,1923-6 de septiembre, 2015

En ciertos momentos de la historia, se dan las posibilidades para que la humanidad avance hacia su liberación.  Pero esas posibilidades pueden hacerse realidad sólo cuando las masas del pueblo las reconocen y actúan sobre ellas.  En tales momentos, surgen individuos extraordinarios que comprenden la urgencia de la coyuntura histórica,  sus necesidades y oportunidades, y aportan una contribución decisiva para la liberación de la humanidad.  Nelson Peery era tal individuo.

Celebramos la vida y las contribuciones del camarada Nelson Peery.  Su experiencia, su profundo compromiso de toda la vida con el movimiento revolucionario y su comprensión del significado y fondo de nuestros tiempos le permitieron aportar de manera que lo sitúa entre los grandes pensadores revolucionarios de nuestro tiempo.

Nelson fué un revolucionario norteamericano.  Nació de padres afroamericanos en St. Joseph, Missouri, el segundo de siete hijos.  Su madre fué nieta de esclavos de Kentucky.  Su padre era un veterano de la Primera Guerra Mundial, y su bisabuelo se había unido al Ejército de la Unión durante la Guerra Civil Norteamericana.  El propio Nelson fué un veterano de la Segunda Guerra Mundial condecorado con tres cintas de campaña y cuatro estrellas por combate.  Se había inscrito en el ejército en 1941 para luchar contra el fascismo.  Después de la guerra, los veteranos afroamericanos constituyeron los cimientos del movimiento moderno por la Libertad.  Entre ellos se contaba Nelson.  Tenía 75 años de experiencia en el movimiento comunista y fue miembro en diferentes momentos de varias organizaciones revolucionarias.  Fue miembro fundador de la Liga de Revolucionarios por una Nueva América.

No podemos ver a Nelson aparte de la época histórica de que surgió.  Fue formado por y ayudó a darle forma a los tiempos que le tocó vivir.  El mundo de su tiempo se marcó por la transición de la producción en base a la industria electromecánica a la producción en base a la electrónica.  Este profundo cambio económico, que él y otros compararon con el descubrimiento del fuego, se reflejó en un cambió igualmente profundo en la naturaleza del movimiento comunista.  Mientras que el movimiento se había basado primordialmente en una ideología del período industrial, la electrónica, una tecnología que reemplaza la mano de obra, ha dado lugar a un movimiento comunista objetivo encarnado por millones de obreros expulsados de la economía al eliminarse sus oficios.  Los problemas que enfrenta esta nueva clase de trabajadores—que surge por la electrónica—sólo se pueden resolver con la creación de una sociedad cooperativa.  Aunque Nelson se unió al movimiento comunista en una época histórica cualitativamente diferente, su respuesta a la llegada de la electrónica demuestra la capacidad de adaptarse a los cambios históricos.  Se contaba entre los primeros en reconocer el transcendental significado histórico de la electrónica, la formación de la nueva clase y sus implicaciones para la humanidad.  Comprendía que la electrónica no sólo hacía posible el comunismo, sino que lo hacía absolutamente necesario si la humanidad iba a salvarse a sí misma.

¿Qué le permitió hacer sus contribuciones?  Sobre todo, Nelson era a la vez un colectivista y un científico.  Su dominio de la ciencia de la sociedad—el materialismo dialéctico e histórico—le hizo posible discernir el cómo y el porqué cambia la sociedad y cómo y porqué tienen lugar las revoluciones.  El comprender y percibir este proceso de transformación les permite a los revolucionarios y a la clase revolucionaria encontrar el camino a seguir.  Nelson sabía que el mundo tiene una realidad independiente de nuestros pensamientos y comprendía la necesidad de los revolucionarios de aplicar la ciencia de la sociedad a la comprensión de la realidad para actuar en base al conocimiento establecido.  Insistía en que el punto de partida para cualquier análisis político y las conclusiones sobre las tareas actuales de los revolucionarios fuera una sencilla pregunta:  “¿Qué es el mundo real?”

Nelson también comprendía que los individuos no pueden lograr nada actuando por sí solos y trabajaba constantemente con otros para enseñarles a ser científicos, formar colectivos basados en una perspectiva científica y ayudar a formar organizaciones revolucionarias dedicadas a concientizar a los trabajadores acerca de su papel revolucionario.  En toda organización revolucionaria a que perteneció, siempre anteponía la unidad e integridad de la organización a todo lo demás.  Siempre decía que la organización y la conciencia son las únicas armas de los trabajadores en su lucha por un mundo nuevo.  Y si la organización a que pertenecía tenía que cambiar para conformarse a las exigencias de la historia en un momento dado, él estaba entre los primeros en apoyar el cambio.

Nelson hacía hincapié en la importancia de que los trabajadores estudiaran y aprendieran cómo analizar el mundo con el fin de cambiarlo y pensaba que cualquier trabajador podía hacerlo.  En una ocasión escribió lo siguiente, “Nadie me puede decir a mí que un trabajador, una persona de inteligencia promedio, no puede hacerse un intelectual proletario.  Pueden y tienen que lograrlo”.  Se dedicaba a hacer de cada miembro de la organización un líder.  “Tenemos que formar una organización en que cada miembro asuma su responsabilidad”, escribió.  “Ser un dirigente es un componente de la división de trabajo.  No es nada especial”.  También dijo que “se juzgan a los líderes por cuántos nuevos líderes ayudan a formar”.

Su estudio de la historia y el movimiento le enseñó que el papel esencial del comunista es ser un propagandista con miras a crear la conciencia de clase entre los trabajadores para que así puedan llevar a cabo su rol histórico de transformar la sociedad.  Sabía que la humanidad no puede liberarse sin adquirir esta conciencia, y sabía que la experiencia del movimiento ha confirmado que una prensa revolucionaria es fundamental para la tarea de levantar y educar al pueblo.  “Un movimiento”, solía decir, “es una causa y una prensa”.  Por lo tanto, siempre le daba tremenda importancia a la creación de las diversas formas de tal prensa.

Los aportes de Nelson a los fundamentos teóricos, filosóficos y organizativos del movimiento son demasiado numerosos como para enumerarlos, pero hay que señalar algunos.  Contribuyó enormemente a ideas innovadoras sobre la cuestión de la raza y se cuenta entre los primeros en reconocer que los cambios económicos debidos a la electrónica están empobreciendo por igual a un creciente número de sectores obreros y, por lo tanto, posibilitando la unidad entre ellos por primera vez.  Esto a su vez socava la capacidad de los gobernantes de usar “la raza” como medio de dividir a los trabajadores.  “No me importa si eres negro, blanco o hispano”, dijo.  “Cuando llega el robot a tu fábrica, pierdes el trabajo”.  Pero también comprendía que si era verdad que los cambios económicos preparaban el terreno para la unidad de los trabajadores, esta unidad no se daba por su cuenta.  Había que luchar por ella.

Además, su participación en la redacción del panfleto Entering an Epoch of Social Revolution contribuyó a la producción de este documento revolucionario en cuanto a sus conclusiones y la manera en que aplicó la ciencia de la sociedad para abordar cuestiones filosóficas de mayor profundidad acerca de la transformación social y económica y el proceso revolucionario.

La combinación de los rasgos, características y compromiso indoblegable particulares de Nelson y su dominio de la organización y la colectividad con las posibilidades que brinda la historia le permitió a Nelson hacer sus aportes.  Proclamamos la tremenda contribución de Nelson Peery, pero lo hacemos repitiendo sus propias palabras sobre la necesidad de formar una organización de revolucionarios.  Él dijo, “Les doy el crédito a los colectivos a que he pertenecido.  Los individuos hacen la historia unidos a otros”.

Nelson era un vivo ejemplo de la forma más elevada de la conciencia:  la conciencia del papel de uno mismo, en otras palabras, comprender no sólo que “hay que hacer algo”, sino saber que “tengo que hacerlo yo.  Yo soy responsable”.  Sacrificó todo por el movimiento revolucionario.

A pesar del lado oscuro de la historia norteamericana, Nelson creía que el pueblo norteamericano es, a fondo, un pueblo ético, y que bajo las condiciones adecuadas se podría despertar su conciencia.  Recientemente escribió lo siguiente, “Se acerca una revolución.  El aspecto objetivo de la revolución está muy adelantado, pero el aspecto subjetivo está bien atrasado.  El papel de una organización revolucionaria es suscitar, organizar y desarrollar ese lado subjetivo”.

Nelson ha estado a nuestro lado en el camino hasta este punto, pero queda trabajo por delante, y su ejemplo reta a todo revolucionario a hacer lo que sea necesario por llevar a cabo la tarea.  Reta a cada uno de nosotros a ser consciente de nuestro papel en la lucha.  Los revolucionarios tienen que, juntos, estudiar y discutir, adquirir dominio de la ciencia de la sociedad, adquirir un profundo conocimiento de la historia, tener la voluntad del sacrificio y tener un entendimiento en común del mundo y de lo que hay que hacer.  En pocas palabras, los revolucionarios tienen que pertenecer a una organización de revolucionarios para hacer una verdadera contribución.  Nosotros hacemos un llamado a todos aquéllos que luchan para que les pongan fin a la opresión y la pobreza y a los que están comprometidos con la educación del pueblo para que se unan a la Liga de Revolucionarios por una Nueva América.  Así como la historia convocó a Nelson, nos está planteando de frente la cuestión a todo revolucionario—¿quién va a tomar la batuta en estos momentos para luchar por un futuro brillante que ya realmente vislumbramos en el horizonte?  Ahora mismo hacen falta millones de revolucionarios para hacer lo que debe hacerse.

Nelson, nos van a hacer falta tu calidez, tu sabiduría, tu sentido de humor, tu humanidad, tu integridad y tu compromiso inquebrantable con la clase trabajadora y la revolución.  Descansa tranquilo, querido camarada.  La lucha continuará hasta la victoria.

Manda tu donación para la celebración de la vida de Nelson Peery a LRNA, PO Box 477113, Chicago, Il 60647 o dona mediante Paypal a rallycomrades.lrna.org/donar/.  Ponte en contacto con la Liga de Revolucionarios por una Nueva América.

Si desea recibir más información acerca de las obras publicadas de Nelson Peery, acuda a la siguiente página electrónica: http://www.speakersforanewamerica.com/nelson.php

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Rally, camaradas! es el periódico político de la Liga de Revolucionarios por una Nueva América. Si usted es uno de los miles de revolucionarios atravez del país en busqueda de un punto de vista sobre los problemas que enfrentamos hoy, y por una estrategia política para alcanzar la meta de un mundo libre de la pobreza, la explotación y después– el ¡Agrupémonos Camaradas! es para usted.

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